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PGT-A: ¿deberías hacer pruebas genéticas a tus embriones?

Descubre qué implica el diagnóstico genético PGT-A, quién se beneficia más, su precisión y limitaciones, y cómo decidir si las pruebas son adecuadas para tu ciclo de FIV.

PGT-A: ¿deberías hacer pruebas genéticas a tus embriones?

Si estás pasando por un tratamiento de FIV, es posible que tu médico haya mencionado el PGT-A, el diagnóstico genético preimplantacional para aneuploidías, como una opción adicional para tu ciclo. Quizás has oído a otras pacientes en comunidades online que lo consideran imprescindible, o has leído opiniones contradictorias sobre si realmente merece el coste y la complejidad añadidos. La decisión de analizar genéticamente tus embriones es profundamente personal, y entender la ciencia, los beneficios y las limitaciones del PGT-A puede ayudarte a ti y a tu médico a tomar la decisión más informada para tu situación.

¿Qué es el PGT-A?

El diagnóstico genético preimplantacional para aneuploidías es un procedimiento de laboratorio que examina los embriones creados durante la FIV en busca de anomalías cromosómicas antes de transferirlos al útero. El término "aneuploidía" se refiere a tener un número anormal de cromosomas. Las células humanas normalmente contienen 46 cromosomas organizados en 23 pares. Un embrión aneuploide tiene demasiados o muy pocos cromosomas, como una copia extra del cromosoma 21, que causa el síndrome de Down, o un cromosoma faltante, que generalmente conduce a un fallo de implantación o un aborto espontáneo.

El PGT-A es distinto de otros dos tipos de diagnóstico genético preimplantacional:

  • PGT-M (para enfermedades monogénicas o de un solo gen): analiza una condición genética conocida específica, como la fibrosis quística, la anemia de células falciformes o las mutaciones BRCA.
  • PGT-SR (para reordenamientos estructurales): analiza translocaciones o inversiones cromosómicas que portan uno o ambos progenitores.
Mientras que el PGT-M y el PGT-SR son pruebas dirigidas a condiciones genéticas conocidas, el PGT-A es una prueba de cribado que evalúa los 23 pares de cromosomas en busca de cualquier anomalía numérica.

Cómo funciona el PGT-A

El proceso del PGT-A implica varios pasos integrados en tu ciclo de FIV:

Biopsia embrionaria

En el día cinco, seis o a veces siete de cultivo embrionario, cuando el embrión ha alcanzado la fase de blastocisto, un embriólogo extrae una pequeña muestra de aproximadamente cinco a diez células del trofectodermo, que es la capa exterior de células que eventualmente formará la placenta. La masa celular interna, que se desarrolla en el bebé, no se toca.

Esta biopsia se realiza mediante un láser de precisión y una micropipeta fina bajo un microscopio de alta potencia. Aunque la idea de extraer células de un embrión en desarrollo puede parecer alarmante, la investigación ha demostrado que la biopsia de trofectodermo en fase de blastocisto no daña significativamente la viabilidad del embrión.

Análisis genético

Las células biopsiadas se envían a un laboratorio de genética, donde se analizan mediante secuenciación de nueva generación (NGS), el estándar de oro tecnológico actual. La NGS puede examinar los 23 pares de cromosomas y detectar cromosomas de más o de menos con alta precisión. El análisis tarda aproximadamente una o dos semanas.

Vitrificación embrionaria

Como los resultados genéticos llevan tiempo, los embriones se vitrifican (se congelan rápidamente) después de la biopsia y se almacenan hasta que estén disponibles los resultados. Esto significa que el PGT-A generalmente conduce a una transferencia de embrión congelado (TEC) en lugar de una transferencia en fresco. Dado que las transferencias en frío tienen tasas de éxito comparables o incluso superiores a las transferencias en fresco en muchos contextos, esto generalmente no se considera una desventaja.

Resultados y clasificación

Los embriones se clasifican en una de tres categorías:

  • Euploide: número cromosómico normal. Se consideran seguros para transferir.
  • Aneuploide: número cromosómico anormal. Generalmente no se recomienda su transferencia.
  • Mosaico: contiene una mezcla de células normales y anormales. Caen en una zona gris que requiere una discusión cuidadosa con tu médico.

¿Quién se beneficia más del PGT-A?

El uso del PGT-A ha crecido drásticamente en los últimos años. En Estados Unidos, la proporción de ciclos de FIV que incorporan PGT aumentó de aproximadamente el 14% en 2014 a aproximadamente el 44% en 2019, y el uso ha seguido aumentando desde entonces. Sin embargo, la pregunta de quién se beneficia más sigue siendo matizada.

Edad materna avanzada

Las mujeres mayores de 37 años parecen obtener el mayor beneficio del PGT-A. Esto se debe a que la tasa de anomalías cromosómicas en los embriones aumenta significativamente con la edad. A los 40 años, se estima que entre el 60 y el 80% de los embriones pueden ser aneuploides. El PGT-A ayuda a estas pacientes a evitar transferir embriones que tienen pocas probabilidades de resultar en un embarazo viable, reduciendo potencialmente el coste emocional y físico de las transferencias fallidas y los abortos espontáneos.

Pérdidas gestacionales recurrentes

Las parejas que han experimentado dos o más abortos espontáneos inexplicables pueden beneficiarse del PGT-A. Aunque la investigación aún está desarrollándose, la evidencia actual sugiere que el PGT-A puede mejorar las tasas de nacidos vivos por transferencia en casos de pérdida gestacional recurrente al identificar embriones cromosómicamente normales para la transferencia.

Fallo de implantación recurrente

Las pacientes que han tenido múltiples transferencias embrionarias fallidas a pesar de una buena calidad embrionaria pueden encontrar en el PGT-A una herramienta para identificar una causa cromosómica. Si los fallos anteriores se debieron a embriones aneuploides, seleccionar un embrión euploide para transferir podría cambiar el resultado.

Infertilidad masculina severa

En los casos en que la calidad del esperma está significativamente comprometida, la tasa de aneuploidía embrionaria puede ser mayor. El PGT-A puede ayudar a identificar embriones viables en estas situaciones.

La evidencia: qué dice la investigación

La evidencia en torno al PGT-A es más compleja de lo que muchos pacientes creen, y es importante entender tanto lo que respaldan los datos como dónde persiste la incertidumbre.

Beneficios por transferencia

El hallazgo más consistente en los estudios es que el PGT-A mejora los resultados por transferencia embrionaria. Cuando se transfiere un embrión euploide, la tasa de implantación es mayor y la tasa de aborto espontáneo es menor en comparación con la transferencia de un embrión no analizado. Esto se traduce en menos transferencias fallidas y menos pérdidas gestacionales, lo que tiene un valor emocional y físico significativo.

La precisión de los resultados del PGT-A es alta. La tasa de diagnóstico erróneo después de la transferencia de un embrión euploide es inferior al 1%, según el dictamen del comité de la ASRM de 2024. Cuando el PGT-A identifica un embrión como aneuploide, ese resultado también es altamente fiable.

Tasa acumulada de nacidos vivos

Aquí es donde la conversación se complica. Si bien el PGT-A mejora el éxito por transferencia, varios grandes ensayos controlados aleatorizados han encontrado que la tasa acumulada de nacidos vivos, es decir, la probabilidad general de tener un bebé a partir de un único ciclo de extracción de óvulos incluyendo todas las transferencias, es similar entre el PGT-A y la FIV convencional.

Un estudio fundamental publicado en el New England Journal of Medicine encontró que, en mujeres con blastocistos disponibles, los resultados generales del embarazo mediante transferencia de embrión congelado eran similares independientemente de si se utilizaba o no el PGT-A. Esto se debe en parte a que algunos embriones aneuploides se autocorrigen, y el PGT-A puede llevar a descartar embriones que podrían haber resultado en embarazos sanos.

La posición de la ASRM en 2024

En 2024, la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva (ASRM) emitió un dictamen actualizado de su comité sobre el PGT-A, sustituyendo la guía de 2018. La conclusión clave fue que el valor del PGT-A como prueba de cribado rutinaria para todos los pacientes que se someten a FIV no ha sido demostrado. La ASRM reconoció poblaciones de pacientes específicas que pueden beneficiarse, pero se abstuvo de recomendar el PGT-A de forma universal.

Limitaciones y riesgos a considerar

El dilema de los embriones mosaicos

Uno de los aspectos más desafiantes del PGT-A es la detección de embriones mosaicos, que contienen una mezcla de células cromosómicamente normales y anormales. El mosaicismo se detecta en aproximadamente el 2 al 40% de los blastocistos biopsiados, dependiendo de la clínica y la metodología de análisis.

La importancia clínica del mosaicismo todavía se está entendiendo. La investigación ha demostrado que algunos embriones mosaicos pueden resultar en embarazos sanos, en particular los que tienen un mosaicismo de bajo nivel (menos del 50% de células anormales) o anomalías segmentarias (que afectan solo a una parte de un cromosoma). Sin embargo, los embriones mosaicos tienen tasas de implantación más bajas y tasas de aborto espontáneo más altas en comparación con los embriones euploides.

La decisión de transferir un embrión mosaico es profundamente personal y depende de factores como tu edad, el número de embriones disponibles y tu disposición a realizar ciclos adicionales. La investigación reciente de 2024 sugiere que transferir un embrión mosaico puede ser una mejor opción que realizar un ciclo adicional de FIV con PGT-A, en particular para pacientes mayores de 42 años.

Falsos positivos y la limitación de la biopsia

El PGT-A analiza una pequeña muestra de células del trofectodermo, no el embrión completo. Debido al mosaicismo, las células biopsiadas pueden no representar perfectamente al embrión en su conjunto. Esto significa que existe un pequeño riesgo de:

  • Falsos positivos: un embrión etiquetado como aneuploide puede en realidad ser euploide o capaz de autocorregirse. Esto podría llevar a descartar un embrión viable.
  • Falsos negativos: un embrión etiquetado como euploide puede tener células aneuploides que no se capturaron en la biopsia, aunque esto es poco frecuente.

Reducción del grupo de embriones

Cuando el número de óvulos recuperados es inferior a 15, la investigación ha demostrado que el PGT-A puede no mejorar significativamente las tasas acumuladas de nacidos vivos en comparación con la FIV convencional. Para las pacientes con un número limitado de embriones, la pérdida de incluso un embrión debido a un resultado potencialmente impreciso puede tener un impacto especialmente importante.

Coste

El PGT-A típicamente añade entre 3.000 y 6.000 dólares al coste de un ciclo de FIV, y no siempre está cubierto por el seguro. Para las pacientes que ya están ajustando sus finanzas para pagar la FIV, este gasto adicional es una consideración significativa.

Impacto emocional

Esperar los resultados del PGT-A añade una o dos semanas de incertidumbre a un proceso ya de por sí estresante. Recibir resultados que muestran que la mayoría o todos los embriones son anormales puede ser devastador. Aunque esta información es en última instancia útil para la planificación, el peso emocional no debe subestimarse.

Preguntas para hablar con tu médico

Si estás considerando el PGT-A, estas son algunas preguntas que puedes llevar a tu próxima cita:

  • Basándote en mi edad e historial médico, ¿qué porcentaje de mis embriones esperarías que fueran aneuploides?
  • ¿Cuántos blastocistos anticipas de mi ciclo? ¿Es suficiente para que el PGT-A valga la pena?
  • ¿Cuál es la política de vuestra clínica con respecto a los embriones mosaicos?
  • ¿Cambiará el PGT-A cómo planteáis mi protocolo de transferencia embrionaria?
  • ¿Cuáles son los costes adicionales, y mi seguro cubre alguna parte?
  • Si decido no hacer el PGT-A, ¿en qué diferiría mi plan de tratamiento?

Tomar la decisión

No hay una respuesta universalmente correcta sobre si realizar el PGT-A. Estos son algunos factores que pueden inclinar la balanza:

El PGT-A puede ser especialmente valioso si:

  • Tienes 38 años o más

  • Has experimentado abortos espontáneos recurrentes o transferencias fallidas

  • Quieres minimizar la posibilidad de un aborto espontáneo por transferencia

  • Tienes un buen rendimiento esperado de embriones

  • Tienes factores de riesgo conocidos de aneuploidía

El PGT-A puede ser menos beneficioso si:
  • Tienes menos de 35 años sin antecedentes de problemas de fertilidad

  • Esperas un número limitado de embriones

  • Te preocupa el coste adicional

  • Te incomoda la posibilidad de descartar embriones mosaicos

En última instancia, la decisión debe tomarse en colaboración con tu especialista en fertilidad, teniendo en cuenta tu cuadro médico completo, tus valores y tus objetivos de tratamiento.

Nota sobre el asesoramiento médico

Este artículo tiene únicamente fines informativos y no sustituye al consejo médico profesional. Los autores de este blog no son médicos ni profesionales sanitarios. Consulta siempre con tu especialista en fertilidad o tu proveedor de salud antes de tomar cualquier decisión sobre tu tratamiento. El camino hacia la maternidad es único para cada persona, y tu médico puede orientarte de acuerdo con tu situación específica.

Conclusión

El PGT-A es una herramienta poderosa en el arsenal de la FIV, pero no es una varita mágica. Puede proporcionar información valiosa sobre el estado cromosómico de tus embriones, reduciendo potencialmente la carga emocional y física de las transferencias fallidas y los abortos espontáneos, especialmente en ciertas poblaciones de pacientes. Al mismo tiempo, tiene limitaciones reales, añade coste y tiempo, y no está demostrado que mejore la probabilidad global de llevarse a casa un bebé para todos los pacientes. Al entender tanto la promesa como las limitaciones del PGT-A, puedes tener una conversación más productiva con tu médico y tomar una decisión que se sienta correcta para tu camino único.

Aviso: Este artículo es solo para fines informativos y no constituye consejo médico. Los autores no son médicos ni profesionales de la salud. Consulta siempre con tu especialista en fertilidad o médico antes de tomar decisiones sobre tu tratamiento.

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