Pocos temas generan tanta ansiedad y consejos contradictorios como el consumo de cafeína y alcohol durante el tratamiento de fertilidad. ¿Tienes que renunciar a tu café de la mañana por completo? ¿Es de verdad perjudicial una copa de vino el fin de semana? Con tanto en juego, hasta las decisiones más pequeñas sobre qué beber pueden sentirse cargadas de consecuencias.
La buena noticia es que la investigación sobre estos temas ha madurado considerablemente. Una gran revisión sistemática y metaanálisis dosis-respuesta publicada en Acta Obstetricia et Gynecologica Scandinavica, que abarcó a casi 27.000 mujeres sometidas a FIV o ICSI, proporciona algunos de los datos más claros disponibles. Los hallazgos pueden sorprenderte: los datos sobre cafeína y alcohol cuentan historias bastante diferentes.
Este artículo examina lo que la evidencia realmente muestra, separa los hechos bien establecidos de los mitos persistentes y ofrece orientaciones prácticas para ayudarte a tomar decisiones informadas durante tu proceso de fertilidad.
Cafeína y fertilidad: qué dice la evidencia
Los datos tranquilizadores
El hallazgo principal del gran metaanálisis es notable: no hubo ninguna asociación significativa entre el consumo de cafeína y la tasa de embarazo o la tasa de nacidos vivos en mujeres sometidas a FIV o ICSI. Este análisis incluyó datos de más de 26.000 mujeres, lo que lo convierte en una de las evaluaciones más completas disponibles.
De seis estudios de alta calidad que examinaban la ingesta de café y la capacidad de concebir durante la FIV, cinco encontraron que el consumo moderado de cafeína no tenía ningún efecto sobre los resultados. La posición actual de la American Society for Reproductive Medicine refleja esta evidencia, estableciendo que aproximadamente una o dos tazas de café al día (unos 200 mg de cafeína) es permisible para las mujeres en tratamiento de fertilidad.
Datos sobre la concepción natural
El panorama es ligeramente más matizado para la concepción natural. Algunos estudios han sugerido que una ingesta muy alta de cafeína —más de 500 mg al día, equivalente a unas cinco tazas de café— puede estar asociada con un mayor tiempo hasta la concepción y un riesgo modestamente aumentado de aborto espontáneo. Sin embargo, estas asociaciones se observan a niveles de consumo muy por encima de lo que recomiendan la mayoría de las guías, y los factores de confusión (como la asociación entre el consumo elevado de café y otros factores de estilo de vida como el tabaquismo) dificultan la interpretación.
¿Cuánta cafeína contienen las bebidas habituales?
Conocer el contenido en cafeína ayuda a mantenerte dentro de los límites recomendados:
| Bebida | Contenido habitual de cafeína |
|---|---|
| -------- | ------------------------------- |
| Café de filtro (240 ml) | 80-100 mg |
| Espresso (1 ración) | 63 mg |
| Té negro (240 ml) | 40-70 mg |
| Té verde (240 ml) | 25-45 mg |
| Cola (355 ml) | 30-40 mg |
| Chocolate negro (28 g) | 12-25 mg |
| Café descafeinado (240 ml) | 2-15 mg |
| Bebidas energéticas (240 ml) | 70-150 mg |
¿Y el consumo de cafeína en los hombres?
Curiosamente, el metaanálisis también encontró que el consumo de cafeína masculino no estaba significativamente asociado con las tasas de embarazo o de nacidos vivos. Un estudio de 2025 publicado en Frontiers in Reproductive Health incluso encontró una relación beneficiosa entre el consumo de bebidas con cafeína y varios parámetros del esperma, incluida la motilidad progresiva, la morfología y la concentración. Aunque se necesita más investigación, la evidencia actual no respalda que los hombres eliminen la cafeína durante el tratamiento de fertilidad de su pareja.
La conclusión sobre la cafeína
El consumo moderado de cafeína —hasta 200 mg al día— parece seguro durante el tratamiento de fertilidad según la evidencia actual. No tienes que eliminar tu café de la mañana, pero sí debes ser consciente de la ingesta total diaria de todas las fuentes, incluyendo el té, el chocolate y los refrescos. Si consumes significativamente más de 200 mg al día, reducir gradualmente la ingesta es una precaución razonable.
Alcohol y fertilidad: qué dice la evidencia
Los datos preocupantes
A diferencia de la cafeína, la evidencia sobre el alcohol y la fertilidad cuenta una historia más cautelar. El mismo gran metaanálisis que no encontró ninguna asociación entre la cafeína y los resultados de la FIV sí encontró que el consumo materno de alcohol estaba negativamente asociado con las tasas de embarazo tras el tratamiento de FIV/ICSI.
Concretamente, la investigación identificó un efecto umbral: el impacto perjudicial del alcohol sobre los resultados de la FIV se volvía significativo cuando las mujeres consumían más de 84 gramos de alcohol por semana, equivalente a aproximadamente siete bebidas estándar. Sin embargo, los autores señalaron que incluso niveles de consumo más bajos mostraban tendencias hacia tasas de éxito reducidas, y no pudieron establecer un límite inferior claramente seguro para el alcohol durante la FIV.
Cómo afecta el alcohol a la fertilidad femenina
El alcohol afecta a la función reproductiva femenina a través de varios mecanismos:
- Alteración hormonal. El alcohol interfiere con la cascada hormonal que regula el ciclo menstrual, la ovulación y el inicio del embarazo. Durante la FIV, cuando las hormonas se están gestionando con precisión mediante medicamentos, esta interferencia es especialmente problemática.
- Calidad ovocitaria. El consumo de alcohol se ha asociado con una menor calidad de los óvulos y un menor número de ovocitos recuperados durante los ciclos de estimulación.
- Implantación. La investigación sugiere que el alcohol puede alterar la receptividad endometrial, reduciendo la probabilidad de una implantación embrionaria exitosa.
- Riesgo en el embarazo temprano. El consumo moderado de alcohol en torno al momento de la concepción se ha asociado con un mayor riesgo de aborto espontáneo en algunos estudios.
Cómo afecta el alcohol a la fertilidad masculina
El impacto en la fertilidad masculina es igualmente importante. El metaanálisis encontró que el consumo de alcohol paterno estaba negativamente asociado con las tasas de nacidos vivos tras el tratamiento de FIV/ICSI, con el efecto negativo volviéndose significativo cuando los hombres consumían más de 84 gramos (aproximadamente siete bebidas estándar) por semana.
Más allá de los resultados específicos de la FIV, la investigación ha vinculado sistemáticamente el consumo excesivo de alcohol en hombres con:
- Reducción de los niveles de testosterona
- Alteración de la espermatogénesis (producción de esperma)
- Menor motilidad y morfología espermática
- Mayor fragmentación del ADN espermático
- Disfunción eréctil
¿Qué cuenta como una bebida estándar?
El contenido de alcohol varía significativamente entre bebidas:
| Bebida | Equivalente a una bebida estándar | Gramos aproximados de alcohol |
|---|---|---|
| -------- | ----------------------------------- | ------------------------------- |
| Cerveza (355 ml, 5%) | 1 bebida | 14 g |
| Vino (150 ml, 12%) | 1 bebida | 14 g |
| Bebidas espirituosas (44 ml, 40%) | 1 bebida | 14 g |
| Cóctel (variable) | 1-3 bebidas | 14-42 g |
El argumento a favor de la abstinencia durante la FIV
Aunque la investigación identifica los 84 gramos (unas siete bebidas por semana) como el umbral a partir del cual los efectos negativos son claramente mensurables, muchos especialistas en fertilidad recomiendan la abstinencia completa durante los ciclos de FIV por varias razones:
- No se ha establecido un límite inferior seguro. A diferencia de la cafeína, donde los datos respaldan claramente el consumo moderado, la investigación sobre el alcohol no puede identificar de forma definitiva un nivel de consumo seguro durante el tratamiento.
- Los stakes son altos. Dado el esfuerzo emocional, físico y económico que supone la FIV, la mayoría de las pacientes prefieren eliminar cualquier riesgo evitable, por pequeño que sea.
- Sensibilidad hormonal. Durante la estimulación, el cuerpo está en un estado de alta sensibilidad hormonal, y la introducción de un disruptor endocrino conocido añade una complejidad innecesaria.
- Compatibilidad con el embarazo temprano. No existe ningún nivel de consumo de alcohol conocido como seguro durante el embarazo, y durante las dos semanas de espera el embarazo es una posibilidad que debe tratarse como real.
Orientaciones prácticas para reducir o eliminar el alcohol
Si consumes alcohol con regularidad y quieres reducirlo o dejarlo durante el tratamiento, considera estas estrategias:
- Reduce gradualmente en lugar de parar de golpe, especialmente si normalmente tomas más de una o dos bebidas al día.
- Encuentra alternativas satisfactorias. El agua con gas y cítricos, las cervezas y vinos sin alcohol artesanales, las infusiones, los cócteles sin alcohol y el kombucha pueden cumplir el papel social y habitual que desempeña el alcohol.
- Comunícalo a tu entorno. Si amigos y familia saben que estás reduciendo el alcohol, es más probable que te apoyen y menos probable que te presionen para beber.
- Aborda la función subyacente. Si sueles beber para relajarte o gestionar el estrés, busca estrategias alternativas de alivio del estrés como el ejercicio, la meditación o los baños calientes.
- Planifica las situaciones sociales. Tener una bebida sin alcohol en la mano en los eventos sociales reduce las preguntas y la presión.
Mitos y conceptos erróneos habituales
Mito: "Una copa de vino te ayuda a relajarte, lo que favorece el éxito de la FIV."
Aunque la gestión del estrés es importante, usar el alcohol como herramienta de alivio del estrés durante la FIV no está respaldado por la evidencia. Los efectos fisiológicos del alcohol sobre las hormonas reproductivas superan cualquier beneficio relajante. Las estrategias de gestión del estrés no farmacológicas son a la vez más seguras y más eficaces.
Mito: "El descafeinado no tiene cafeína."
El café descafeinado sigue conteniendo entre 2 y 15 mg de cafeína por taza. Aunque es una cantidad pequeña, debe sumarse a tu total diario, especialmente si tomas varias tazas.
Mito: "Las infusiones siempre son libres de cafeína."
La mayoría de las infusiones de hierbas no tienen cafeína, pero algunas (como el mate y la guayusa) contienen cafeína en cantidades significativas. Otras (como ciertas mezclas de chai) pueden incluir hojas de té con cafeína junto con ingredientes herbales. Comprueba siempre la etiqueta.
Mito: "El vino tinto es bueno para la fertilidad por el resveratrol."
Aunque el resveratrol (presente en la piel de las uvas tintas) tiene propiedades antioxidantes que se han estudiado en el contexto de la fertilidad, la cantidad que contiene una copa de vino es demasiado pequeña para proporcionar un beneficio significativo, y el contenido de alcohol plantea riesgos conocidos. Si te interesa el resveratrol, consulta la suplementación con tu médico en lugar de usar el vino como fuente.
Mito: "Los hombres no tienen que preocuparse por la cafeína ni el alcohol."
Las decisiones de estilo de vida de ambos miembros de la pareja influyen en los resultados de fertilidad. Como se ha comentado, el consumo de alcohol masculino superior a siete bebidas por semana está asociado con tasas de nacidos vivos reducidas en la FIV, y aunque la cafeína parece segura con moderación, el consumo excesivo también debe evitarse.
Recomendaciones por fase del tratamiento
Antes del tratamiento (2-3 meses antes de la FIV)
- Cafeína: Reduce a menos de 200 mg diarios si actualmente consumes más.
- Alcohol: Empieza a reducir el consumo. Considera la abstinencia completa como objetivo para el inicio de tu ciclo.
Durante la estimulación ovárica
- Cafeína: Mantén el consumo en 200 mg diarios o por debajo.
- Alcohol: Abstente por completo. Tu cuerpo está en un estado de alta sensibilidad hormonal y el alcohol puede interferir con la eficacia de la medicación.
Durante las dos semanas de espera
- Cafeína: Continúa con un consumo moderado (menos de 200 mg diarios).
- Alcohol: Abstente por completo. Debes asumir que el embarazo es posible durante este período.
En el embarazo temprano
- Cafeína: Continúa limitándote a 200 mg diarios. Esto es coherente con las guías de embarazo de la mayoría de las organizaciones médicas.
- Alcohol: Abstente por completo. No se ha establecido ningún nivel de consumo de alcohol seguro durante el embarazo.
Nota sobre el asesoramiento médico
Este artículo es únicamente informativo y no sustituye el consejo médico profesional. Los autores de este blog no son médicos ni profesionales sanitarios. Consulta siempre con tu especialista en fertilidad o tu médico antes de tomar cualquier decisión sobre tu tratamiento. El camino de cada persona hacia la maternidad es único, y tu médico puede orientarte de acuerdo con tu situación específica.
Conclusión
Cuando se trata de cafeína y alcohol durante la FIV, la evidencia apunta en dos direcciones diferentes. El consumo moderado de cafeína parece seguro y compatible con resultados de tratamiento exitosos. El alcohol, en cambio, se ha asociado con tasas reducidas de embarazo y de nacidos vivos, sin que se haya establecido un nivel claramente seguro durante el tratamiento.
Las implicaciones prácticas son sencillas: disfruta de tu café de la mañana sin culpas, pero considera prescindir del alcohol durante tu ciclo de FIV y más allá. Son ajustes, no privaciones, y representan una de las pocas áreas donde tus elecciones personales pueden reducir directamente el riesgo en un proceso que a menudo escapa en gran medida a tu control.
Sea cual sea tu decisión, basa tus elecciones en la evidencia y no en la ansiedad, y habla de cualquier preocupación con tu especialista en fertilidad, que podrá orientarte en función de tu situación individual.