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Ejercicio durante la FIV: Qué es seguro y qué evitar

Una guía fase a fase sobre el ejercicio durante el tratamiento de FIV, incluyendo actividades seguras, qué evitar y cómo mantenerte activa sin poner en riesgo tu ciclo.

Ejercicio durante la FIV: Qué es seguro y qué evitar

Si el ejercicio es una parte importante de tu vida, una de tus primeras preguntas al iniciar la FIV puede ser: "¿Puedo seguir haciendo deporte?" La respuesta es matizada: depende del tipo de ejercicio, de la fase del tratamiento en la que estés y de cómo responde tu cuerpo. Pero la versión corta es tranquilizadora: no necesitas dejar de moverte por completo. De hecho, mantenerte moderadamente activa durante la FIV puede beneficiar tanto tu bienestar físico como tu equilibrio emocional.

Esta guía detalla las recomendaciones de ejercicio para cada fase de un ciclo de FIV, basándose en la investigación médica actual y en las orientaciones clínicas que proporcionan la mayoría de los especialistas en fertilidad.

Por qué importa el ejercicio durante el tratamiento de fertilidad

Antes de ver qué es seguro y qué no, conviene entender por qué el ejercicio tiene valor durante la FIV, más allá de sus beneficios cardiovasculares y mentales obvios.

Reducción del estrés: La FIV es estresante. Se ha demostrado que el ejercicio moderado reduce los niveles de cortisol, mejora el estado de ánimo y alivia los síntomas de ansiedad y depresión. Cuando navegas entre inyecciones diarias, visitas frecuentes a la clínica e incertidumbre emocional, el movimiento puede ser una forma genuina de autocuidado.

Mejora de la circulación: El ejercicio suave promueve una circulación sana, incluyendo el flujo sanguíneo hacia los órganos reproductivos. Caminar, en particular, favorece la circulación pélvica sin estresar los ovarios aumentados de tamaño.

Mejor calidad del sueño: La calidad del sueño es importante para el equilibrio hormonal y el bienestar general durante el tratamiento. El ejercicio moderado regular puede mejorar la duración y la calidad del sueño.

Control del peso: Aunque los medicamentos de FIV pueden causar hinchazón y un aumento de peso temporal, mantener una actividad moderada puede apoyar la salud metabólica general.

Sin embargo, hay un matiz importante. Uno de los estudios más grandes sobre ejercicio y FIV —que siguió a 2.232 pacientes— encontró que las mujeres que hacían ejercicio regularmente no tenían más probabilidades de lograr un nacido vivo que las que no hacían ejercicio. Esto no significa que el ejercicio sea dañino; más bien subraya que el principal valor del ejercicio durante la FIV es el bienestar general y la capacidad de afrontar el proceso, no una mejora directa de las tasas de éxito.

Antes de comenzar la estimulación: la fase de preparación

En las semanas y meses previos a tu ciclo de FIV, antes de que hayan comenzado los medicamentos, tienes generalmente la mayor flexibilidad con el ejercicio.

Qué es seguro

  • Tu rutina habitual, dentro de lo razonable. Si ya eres corredora, nadadora o vas al gimnasio regularmente, puedes continuar con tus actividades.
  • Cardio moderado: Caminar, bicicleta, natación, elíptica: apunta a la pauta general de aproximadamente 150 minutos de actividad aeróbica moderada por semana.
  • Entrenamiento de fuerza: El trabajo con pesas de intensidad ligera a moderada está bien. Céntrate en mantener la forma física más que en ganar fuerza o superar marcas personales.
  • Yoga y Pilates: Ambas son excelentes opciones para desarrollar la conciencia corporal, la flexibilidad y la resiliencia ante el estrés.
  • Prácticas mente-cuerpo: El tai chi, los estiramientos suaves y el movimiento basado en el mindfulness son todos beneficiosos.

Qué reconsiderar

  • Entrenamiento de resistencia extremo. Prepararse para maratones, ultramaratones u otras pruebas de resistencia extrema se ha asociado con alteraciones del ciclo menstrual en algunas mujeres. Si te estás preparando para una FIV, vale la pena reducir las cargas de entrenamiento extremas.
  • Entrenamiento de fuerza muy intenso. El powerlifting a máxima capacidad somete al cuerpo a un estrés significativo. Considera reducir la intensidad durante los meses previos al tratamiento.
La fase previa al tratamiento es un buen momento para establecer hábitos que puedas mantener a lo largo del ciclo. Si ahora no haces ejercicio, empieza por caminar: incluso 20 o 30 minutos al día pueden marcar una diferencia real.

Durante la estimulación ovárica: del día 1 a la punción

Esta es la fase en la que las pautas de ejercicio cambian de forma más significativa. Durante la estimulación, tus ovarios están creciendo, a veces de forma considerable. A medida que los folículos se desarrollan y aumentan de tamaño, los ovarios pueden pasar de su tamaño normal (como una nuez) a algo más parecido a una naranja o incluso un pomelo. Este aumento de tamaño es la razón principal de las restricciones de ejercicio durante esta fase.

El riesgo principal: la torsión ovárica

La preocupación más grave relacionada con el ejercicio durante la estimulación es la torsión ovárica, una situación en la que un ovario agrandado gira sobre su propio aporte sanguíneo. La torsión es una urgencia médica que puede causar dolor intenso, náuseas y, si no se trata, pérdida del ovario. Aunque la torsión es relativamente poco frecuente, el riesgo aumenta con ovarios agrandados, por lo que se restringen los movimientos de alto impacto y los giros.

Qué es seguro durante la estimulación

  • Caminar: Es el ejercicio de referencia durante la estimulación. Puedes caminar a diario a un ritmo cómodo. No es necesario caminar rápido: un paso suave y tranquilo es lo ideal.
  • Estiramientos suaves: Los estiramientos delicados que no implican girar el tronco están bien y pueden aliviar la rigidez derivada de la reducción de la actividad.
  • Elíptica a baja intensidad: Las sesiones de elíptica a baja resistencia y velocidad baja proporcionan un cardio suave sin el impacto de la carrera.
  • Natación muy suave: Nadar despacio o caminar en el agua puede resultar reconfortante, especialmente si la hinchazón te incomoda. Sin embargo, algunas clínicas desaconsejan la natación en los últimos días de estimulación o después de la punción por riesgo de infección; consúltalo con tu clínica.
  • Yoga restaurativo: El yoga suave y restaurativo que evita las inversiones, los giros profundos y el trabajo intenso del core es generalmente aceptable.

Qué evitar durante la estimulación

  • Correr y trotar: El impacto repetitivo puede hacer que los ovarios agrandados oscilen y giren. Aunque seas una corredora experimentada, el riesgo de torsión hace que sea desaconsejable durante la estimulación.
  • Entrenamiento de alta intensidad (HIIT): Los movimientos explosivos, los saltos y los cambios rápidos de posición del HIIT son de riesgo demasiado alto durante la estimulación.
  • CrossFit: La combinación de levantamientos pesados, pliometría y acondicionamiento intenso no es compatible con los ovarios agrandados.
  • Deportes de contacto: Cualquier deporte con riesgo de impacto abdominal (fútbol, baloncesto, artes marciales) debe evitarse.
  • Ejercicios de core: Los abdominales, los crunches, las planchas y los ejercicios que generan una presión intraabdominal significativa pueden resultar incómodos y potencialmente arriesgados con los ovarios agrandados.
  • Movimientos de giro: Los giros rusos, las rotaciones de tronco y movimientos similares deben evitarse por el riesgo de torsión.
  • Saltos: Los saltos en cajón, la comba, los burpees y cualquier ejercicio pliométrico están prohibidos.
  • Levantamiento de pesas pesadas: Las sentadillas pesadas, los peso muerto y los press sobre la cabeza crean una presión intraabdominal importante. Si quieres seguir haciendo fuerza, pasa a pesos muy ligeros con más repeticiones y evita cualquier ejercicio que te haga pujar o retener la respiración.

Escucha a tu cuerpo

A medida que avanza la estimulación, puede que incluso caminar se vuelva incómodo. Está bien. Si sientes el abdomen pesado, hinchado o doloroso, descansa. Los últimos días antes de la punción suelen ser los más incómodos, y muchas mujeres reducen de forma natural su actividad en este período.

Después de la punción ovárica: días de recuperación

La punción ovárica es un procedimiento quirúrgico menor realizado bajo sedación. Tus ovarios seguirán agrandados y sensibles después, y necesitarás tiempo para recuperarte.

Las primeras 24 a 48 horas

El descanso es la prioridad. La mayoría de las clínicas recomiendan tomárselo con calma el resto del día de la punción y el día siguiente. Pueden aparecer cólicos, hinchazón y fatiga. No es momento para hacer ejercicio más allá de moverte por casa.

Del día 3 al 7 tras la punción

Puedes reintroducir progresivamente las caminatas suaves según te sientas capaz. Empieza con caminatas cortas y lentas, y ve aumentando la distancia y el ritmo según tu nivel de comodidad. Sigue evitando cualquier cosa de alto impacto, con giros o extenuante hasta que tu clínica te dé el visto bueno.

Los ovarios no recuperan su tamaño normal de inmediato tras la punción. Pueden pasar una o dos semanas hasta que la inflamación se resuelva completamente, por lo que las precauciones contra la torsión siguen siendo aplicables durante este período.

Durante las dos semanas de espera: tras la transferencia de embriones

Si vas a proceder con una transferencia de embriones en fresco (o tienes una transferencia de embriones congelados en un ciclo posterior), las pautas durante las dos semanas de espera son similares: se fomenta el movimiento suave, pero la intensidad debe mantenerse baja.

Qué se recomienda

  • Caminar: Continúa con las caminatas diarias. Muchas clínicas recomiendan una actividad suave de unos 150 minutos por semana durante esta fase.
  • Ejercicios suaves de tren superior: Los ejercicios suaves de brazos, el trabajo con bandas elásticas para hombros y brazos, y los ejercicios en sedestación son generalmente aceptables.
  • Estiramientos suaves y yoga restaurativo: Sigue evitando los giros profundos y las inversiones.
  • Mantén el esfuerzo moderado: Una pauta útil es mantener tu esfuerzo percibido por debajo de 5 sobre 10. Deberías poder mantener una conversación cómodamente mientras haces ejercicio.

Qué evitar

  • Todo lo que figura en el apartado "evitar durante la estimulación" sigue aplicándose.
  • Yoga caliente o Pilates caliente: No se recomienda elevar la temperatura corporal central en un embarazo temprano. Evita hacer ejercicio en entornos excesivamente calurosos.
  • Ejercicios que trabajen el core: Evita los movimientos que pongan una tensión significativa en los músculos abdominales.
  • Cualquier cosa que cause dolor, tirantez o malestar en la zona abdominal baja.

Tras un resultado positivo: el primer trimestre

Si la transferencia tiene éxito, enhorabuena. A medida que avanza el embarazo, pasarás de las pautas de ejercicio específicas de la FIV a las recomendaciones generales de ejercicio prenatal.

La mayoría de ginecólogos y especialistas en reproducción recomiendan continuar con el ejercicio moderado durante todo el primer trimestre, con algunos ajustes:

  • Sigue evitando las actividades de alto impacto y los deportes de contacto.
  • Evita los ejercicios que impliquen estar tumbada boca arriba durante períodos prolongados a partir del segundo trimestre.
  • Mantente hidratada y evita el sobrecalentamiento.
  • Escucha a tu cuerpo y reduce la intensidad si experimentas dolor, mareos o falta de aire.
  • Comenta tu plan de ejercicio con tu ginecólogo, especialmente si tu embarazo es de riesgo.
El American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG) recomienda al menos 150 minutos de actividad aeróbica de intensidad moderada por semana durante el embarazo en mujeres sin complicaciones.

Un plan de ejercicio práctico para tu ciclo de FIV

Aquí tienes un marco práctico para planificar el ejercicio a lo largo del ciclo:

FaseActividades recomendadasNivel de intensidad
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Pre-tratamientoLa mayoría de actividades normalesModerada
Estimulación (días 1-5)Caminar, natación suave, yoga ligeroLigera a moderada
Estimulación (día 6 en adelante)Caminar, estiramientos suavesLigera
Post-punción (días 1-3)Descanso, movimiento suave en casaMínima
Post-punción (días 4-7)Caminatas cortas, estiramientos suavesLigera
Dos semanas de esperaCaminar, ejercicios suaves de tren superiorLigera a moderada
Embarazo tempranoEjercicio prenatal según indicaciónModerada

Nota sobre el asesoramiento médico

Este artículo es únicamente informativo y no sustituye el consejo médico profesional. Los autores de este blog no son médicos ni profesionales sanitarios. Consulta siempre con tu especialista en fertilidad o tu médico antes de tomar cualquier decisión sobre tu tratamiento. El camino de cada persona hacia la maternidad es único, y tu médico puede orientarte de acuerdo con tu situación específica.

Conclusión

El ejercicio durante la FIV no es una cuestión de todo o nada. No necesitas dejar de moverte completamente, pero sí adaptar el tipo y la intensidad de tu actividad según la fase del tratamiento en la que te encuentres. El principio general es sencillo: mueve tu cuerpo de formas que te hagan sentir bien y apoyen tu bienestar, respetando al mismo tiempo la realidad física de lo que están experimentando tus ovarios y tu cuerpo.

Caminar es tu mejor aliado durante todo el proceso. Es suave, accesible y no requiere equipamiento especial ni ir al gimnasio. Los días en que incluso caminar se siente demasiado, date permiso para descansar. Tu cuerpo está haciendo algo extraordinario, y se merece tu paciencia y tu cuidado.

Aviso: Este artículo es solo para fines informativos y no constituye consejo médico. Los autores no son médicos ni profesionales de la salud. Consulta siempre con tu especialista en fertilidad o médico antes de tomar decisiones sobre tu tratamiento.

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