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Vitaminas y suplementos esenciales para la FIV

Una guía basada en evidencia sobre las vitaminas y suplementos más recomendados durante la FIV, con dosis y lo que dice la investigación sobre cada uno.

Vitaminas y suplementos esenciales para la FIV

Cuando te preparas para una FIV, es natural preguntarse si ciertos vitaminas o suplementos pueden mejorar tus probabilidades de éxito. Es una pregunta razonable, y una que los investigadores están abordando con creciente rigor. Una revisión exhaustiva publicada en Reproductive BioMedicine Online examinó la evidencia detrás de los suplementos nutricionales y la FIV, y concluyó que, aunque ningún suplemento es una solución garantizada, varios cuentan con evidencia suficiente para considerarlos como parte de un plan de tratamiento integral.

El mundo de los suplementos puede resultar abrumador, con infinidad de productos comercializados para pacientes de fertilidad. Este artículo se centra en las vitaminas y suplementos con el respaldo científico más sólido, explicando lo que dice la investigación, las dosis sugeridas y las consideraciones importantes para cada uno.

La base: las vitaminas prenatales

Antes de hablar de suplementos individuales, conviene subrayar que una vitamina prenatal de calidad debe ser el punto de partida para cualquier persona que se prepare para una FIV. Las vitaminas prenatales proporcionan una base nutricional amplia con ácido fólico, hierro, yodo y vitaminas D, B12 y B6 en las cantidades adecuadas para la preconcepcíon y el embarazo.

Piensa en la vitamina prenatal como tu base nutricional. Los suplementos individuales que veremos a continuación se añaden sobre esa base, según tus necesidades específicas y las recomendaciones de tu médico.

Cuándo empezar

Comienza a tomar vitaminas prenatales al menos tres meses antes de iniciar tu ciclo de FIV. Esto da tiempo a que se acumulen los niveles de nutrientes y a que los suplementos influyan en la calidad de los óvulos y el esperma durante su período de maduración.

Ácido fólico y folato

Lo que dice la investigación

El ácido fólico es posiblemente el suplemento de fertilidad más consolidado. Su papel en la prevención de defectos del tubo neural como la espina bífida está universalmente reconocido, y las guías de salud de todo el mundo recomiendan 400 microgramos (mcg) diarios para todas las mujeres que intentan concebir, empezando al menos tres meses antes del embarazo y continuando durante las primeras 12 semanas.

Más allá de la prevención de defectos del tubo neural, la investigación sugiere que el ácido fólico puede beneficiar directamente los resultados de la FIV. Un estudio con 230 mujeres sometidas a FIV encontró que las que recibieron mayores cantidades de folato lograron tasas de nacidos vivos del 50-60 %, frente al 30-35 % de las que recibieron menos folato. Aunque son datos observacionales, la asociación es notable.

Dosis

  • Recomendación estándar: 400-800 mcg al día.
  • Dosis más altas: Las mujeres con antecedentes de defectos del tubo neural, ciertas variaciones genéticas (como las mutaciones del gen MTHFR) u otros factores de riesgo específicos pueden necesitar entre 4 y 5 mg al día bajo supervisión médica.

Ácido fólico frente a metilfolato

Algunas mujeres tienen variaciones genéticas que dificultan la conversión del ácido fólico sintético a su forma activa, el metilfolato (L-5-MTHF). Para estas mujeres, suplementar directamente con metilfolato puede ser más eficaz. Si sabes que tienes variantes del gen MTHFR, consúltalo con tu médico. Muchas vitaminas prenatales modernas ya incluyen metilfolato en lugar de ácido fólico sintético.

Vitamina D

Lo que dice la investigación

Los receptores de vitamina D están presentes en los tejidos reproductivos, incluyendo los ovarios, el útero y la placenta, lo que sugiere un papel directo en la función reproductiva. La investigación sobre la vitamina D y los resultados de la FIV ha arrojado resultados mixtos aunque generalmente favorables.

Los datos sugieren que la deficiencia de vitamina D se asocia con peores resultados en la FIV, posiblemente porque las mujeres con déficit de vitamina D producen un mayor porcentaje de embriones aneuploides (con alteraciones cromosómicas). Algunos estudios han encontrado tasas de embarazo más altas en mujeres con niveles suficientes de vitamina D, mientras que otros muestran un efecto mínimo, lo que indica que los resultados pueden depender de si la mujer tenía déficit previamente.

Un metaanálisis encontró que las mujeres con niveles suficientes de vitamina D (generalmente definidos como 30 ng/mL o más) tenían tasas de embarazo clínico modestamente más altas en comparación con las que tenían déficit.

Dosis

  • Primero, una analítica: Pide a tu médico que analice tu nivel de vitamina D (25-hidroxivitamina D) antes de suplementar. Esta prueba de sangre ayuda a determinar la dosis adecuada.
  • Suplementación de mantenimiento: Se suelen recomendar entre 1.000 y 2.000 UI al día.
  • Para el déficit: Pueden necesitarse dosis más altas (4.000-6.000 UI al día) para alcanzar niveles óptimos, pero siempre bajo control analítico y supervisión médica.

Cuándo tomarla

La vitamina D es liposoluble, lo que significa que se absorbe mejor cuando se toma con una comida que contenga algo de grasa. Pueden necesitarse entre 8 y 12 semanas de suplementación consistente para modificar de forma significativa los niveles en sangre, lo que es otra razón para empezar con antelación.

Coenzima Q10 (CoQ10)

Lo que dice la investigación

La CoQ10 ha despertado un interés considerable en el campo de la medicina de fertilidad, especialmente para mujeres de edad materna avanzada o con reserva ovárica disminuida. Una revisión sistemática y metaanálisis de 2024 que incluyó seis ensayos controlados aleatorizados con más de 1.500 mujeres encontró que la suplementación con CoQ10 mejoró de forma significativa las tasas de embarazo, la calidad de los óvulos y la calidad de los embriones en mujeres sometidas a FIV, especialmente las que tenían reserva ovárica disminuida.

La CoQ10 es un compuesto de producción natural que desempeña un papel fundamental en la producción de energía mitocondrial. A medida que los óvulos envejecen, su función mitocondrial disminuye, lo que es una de las razones por las que la calidad ovocitaria se reduce con la edad. La suplementación con CoQ10 tiene como objetivo apoyar la función mitocondrial en los óvulos en desarrollo, mejorando potencialmente su calidad y su capacidad de desarrollo.

La investigación ha demostrado que la suplementación con CoQ10 puede aumentar el número de óvulos recuperados y mejorar la respuesta ovárica en mujeres que de otro modo responderían de forma modesta a los medicamentos de estimulación.

Dosis

  • Rango habitual: 200-600 mg al día.
  • Protocolos de investigación: Los estudios que han mostrado beneficios han usado 200-600 mg al día durante 8-12 semanas antes de iniciar el ciclo de FIV.
  • La forma importa: La CoQ10 existe en dos formas: ubiquinona y ubiquinol. El ubiquinol es la forma reducida y activa, y generalmente se absorbe mejor, especialmente en personas mayores de 40 años.

Nota importante

La CoQ10 se analiza en mucho más detalle en nuestro artículo específico sobre CoQ10 y calidad ovocitaria.

Ácidos grasos omega-3

Lo que dice la investigación

Los ácidos grasos omega-3, en particular el DHA (ácido docosahexaenoico) y el EPA (ácido eicosapentaenoico), tienen propiedades antiinflamatorias que pueden beneficiar a la salud reproductiva. La investigación ha relacionado un aporte adecuado de omega-3 con una mejor calidad de los óvulos, una mejor morfología embrionaria y un endometrio más receptivo.

Un estudio publicado en Human Reproduction encontró que las mujeres con niveles más altos de ácidos grasos omega-3 en sangre tenían una probabilidad significativamente mayor de embarazo y nacido vivo tras la FIV. Los efectos antiinflamatorios de los omega-3 también pueden contribuir a optimizar el entorno uterino para la implantación.

Dosis

  • Recomendación general: Entre 1.000 y 2.000 mg de EPA y DHA combinados al día.
  • Fuentes alimentarias: Dos o tres raciones de pescado azul a la semana pueden proporcionar una cantidad adecuada de omega-3, pero la suplementación garantiza un aporte constante.
  • La calidad importa: Elige un suplemento de aceite de pescado de confianza que haya sido analizado para detectar metales pesados y contaminantes. Busca certificaciones de análisis por terceros.

Hierro

Lo que dice la investigación

La deficiencia de hierro es frecuente en mujeres en edad reproductiva y puede afectar a la fertilidad. El Nurses' Health Study, que siguió a más de 18.000 mujeres, encontró que las mujeres que tomaban suplementos de hierro tenían un riesgo significativamente menor de infertilidad ovulatoria en comparación con las que no suplementaban.

El hierro es esencial para la producción de hemoglobina, el transporte de oxígeno y el metabolismo energético, funciones que favorecen la salud reproductiva. Sin embargo, el hierro es uno de los suplementos en los que más no siempre es mejor. El exceso de hierro puede causar estrés oxidativo, por lo que la suplementación debe guiarse por los resultados analíticos.

Dosis

  • En las vitaminas prenatales: La mayoría contienen entre 27 y 30 mg de hierro.
  • Para el déficit documentado: Pueden prescribirse dosis más altas, típicamente entre 60 y 120 mg al día bajo supervisión médica.
  • La forma importa: El bisglicinato de hierro generalmente se tolera mejor y causa menos efectos secundarios gastrointestinales que el sulfato ferroso.

Vitamina E

Lo que dice la investigación

La vitamina E es un potente antioxidante que ayuda a proteger las células del daño oxidativo. En el contexto de la FIV, la investigación sugiere que puede ayudar a proteger los óvulos y el esperma del estrés oxidativo, mejorando potencialmente su calidad. Algunos estudios también han encontrado que la suplementación con vitamina E puede mejorar el grosor endometrial en mujeres con el endometrio fino.

Dosis

  • Recomendación general: 15 mg (22,4 UI) al día, que es la ingesta diaria recomendada.
  • Suplementación: En investigación sobre fertilidad se han utilizado dosis de hasta 400 UI al día, pero las dosis más altas deben consultarse con el médico.

Selenio

Lo que dice la investigación

El selenio es un oligoelemento con propiedades antioxidantes que desempeña un papel en la función tiroidea, estrechamente relacionada con la salud reproductiva. La investigación sugiere que el selenio puede ayudar a proteger los folículos en desarrollo del daño oxidativo y favorecer una función tiroidea saludable durante el embarazo temprano.

Dosis

  • Ingesta recomendada: Entre 55 y 60 mcg al día.
  • Fuentes alimentarias: Una sola nuez de Brasil contiene aproximadamente entre 68 y 91 mcg de selenio, lo que la convierte en una de las formas más sencillas de obtener este nutriente a través de la dieta.
  • Precaución: El selenio tiene un margen de seguridad estrecho. No superes los 400 mcg al día de todas las fuentes combinadas, ya que el exceso puede ser tóxico.

Suplementos para el hombre

El factor masculino contribuye aproximadamente al 40-50 % de los casos de infertilidad, por lo que los suplementos para el miembro masculino de la pareja son igualmente importantes.

Suplementos clave para la salud del esperma

  • CoQ10: Entre 200 y 400 mg al día puede mejorar la motilidad, la concentración y la morfología de los espermatozoides.
  • Zinc: 30 mg al día apoya la producción de testosterona y el desarrollo del esperma.
  • Ácido fólico: 400 mcg al día, combinados con zinc, se han asociado con una mejor calidad del esperma.
  • Vitamina C: Entre 500 y 1.000 mg al día ayuda a proteger los espermatozoides del daño oxidativo.
  • L-carnitina: Entre 1.000 y 3.000 mg al día puede mejorar la motilidad espermática y el metabolismo energético.
  • Selenio: Entre 55 y 200 mcg al día favorece la formación y la motilidad del esperma.

Consideraciones prácticas

Calidad y seguridad

El sector de los suplementos no está uniformemente regulado. Para garantizar la calidad:

  • Elige marcas que se sometan a análisis por terceros (busca las certificaciones USP, NSF o ConsumerLab).
  • Evita los suplementos con mezclas propietarias que no indican las cantidades individuales de cada ingrediente.
  • Desconfía de los productos que hacen afirmaciones exageradas sobre la fertilidad.

Cuándo empezar y constancia

  • Empieza con los suplementos al menos tres meses antes de tu ciclo de FIV siempre que sea posible.
  • Tómalos de forma constante. El uso esporádico es poco probable que aporte beneficios significativos.
  • Algunos suplementos se absorben mejor con comida (las vitaminas liposolubles como la D, la E y la CoQ10), mientras que otros se absorben mejor en ayunas. Consulta las indicaciones individuales.

Posibles interacciones

Algunos suplementos pueden interactuar con los medicamentos, incluidos los utilizados durante los ciclos de FIV. Comunica siempre todos los suplementos que tomas a tu especialista en fertilidad y a tu farmacéutico. Interacciones clave a tener en cuenta:

  • Las dosis altas de vitamina E pueden aumentar el riesgo de hemorragia si se combinan con anticoagulantes.
  • El hierro y el calcio no deben tomarse simultáneamente, ya que compiten por la absorción.
  • Algunos suplementos de herbolario (no tratados aquí) pueden interferir con los medicamentos hormonales.

Qué evitar

Algunos suplementos deben usarse con precaución o evitarse durante la FIV:

  • Vitamina A en dosis altas: La vitamina A en exceso (en forma de retinol) puede ser tóxica durante el embarazo. El betacaroteno de fuentes alimentarias es seguro.
  • Suplementos de herbolario para la fertilidad: Muchos carecen de evidencia y algunos (como el vitex o el sauzgatillo) pueden interferir con los medicamentos hormonales usados en la FIV.
  • Antioxidantes en exceso: Aunque los antioxidantes son generalmente beneficiosos, las dosis muy altas pueden paradójicamente perjudicar algunos procesos reproductivos. Más no siempre es mejor.

Nota sobre el asesoramiento médico

Este artículo es únicamente informativo y no sustituye el consejo médico profesional. Los autores de este blog no son médicos ni profesionales sanitarios. Consulta siempre con tu especialista en fertilidad o tu médico antes de tomar cualquier decisión sobre tu tratamiento. El camino de cada persona hacia la maternidad es único, y tu médico puede orientarte de acuerdo con tu situación específica.

Conclusión

La base de evidencia sobre los suplementos de fertilidad sigue creciendo, y varios vitaminas y suplementos cuentan con investigación suficiente para justificar su uso como parte de la preparación para la FIV. El ácido fólico sigue siendo esencial, la deficiencia de vitamina D debe corregirse, la CoQ10 muestra resultados prometedores especialmente en mujeres con reserva ovárica disminuida, y los ácidos grasos omega-3 ofrecen beneficios antiinflamatorios que pueden apoyar la salud reproductiva.

Sin embargo, los suplementos funcionan mejor como parte de un enfoque integral que incluya una alimentación saludable (en particular un patrón mediterráneo), actividad física regular, sueño adecuado, gestión del estrés y una colaboración estrecha con tu equipo de fertilidad. Ningún suplemento puede compensar un estilo de vida poco saludable, y ningún suplemento debe tomarse sin consultarlo antes con tu médico.

Empieza con antelación, sé constante, elige productos de calidad e informa a tu especialista en fertilidad de todo lo que estás tomando. Estos principios sencillos te ayudarán a sacar el máximo partido a las herramientas nutricionales disponibles para apoyar tu proceso de FIV.

Aviso: Este artículo es solo para fines informativos y no constituye consejo médico. Los autores no son médicos ni profesionales de la salud. Consulta siempre con tu especialista en fertilidad o médico antes de tomar decisiones sobre tu tratamiento.

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